Historia del Club
Érase una vez en el año 1998 nace un nuevo club con el nombre de “Club Deportivo Elemental Infanta Elena “. Comenzó sus pasos en el seno de un centro escolar de educación especial como actividad propuesta desde el departamento de Terapia Ocupacional para dar respuesta a una necesidad concreta de un grupo de 11 alumnos afectados de parálisis cerebral de 16 a 20 años. Al observarse desde el DTO la poca importancia que se daba a la ocupación del ocio de estos alumnos gran dependientes en el propio entorno educativo y familiar, donde lo que primaba era el aspecto rehabilitador tradicionalmente entendido. Era necesario incorporar en el proceso educativo de los alumnos, actividades propias del tiempo libre en cualquiera de sus dimensiones, y que estos desarrollaran habilidades para disponer de él y disfrutarlo. Se buscó una dimensión: la deportiva por ser la que mayor dificultad ofrecía para ser llevada a cabo en el entorno familiar por las deficiencias motrices de los alumnos y que previsiblemente no sería desarrollada en otras etapas de su vida. Por esta razón se recurrió a la Federación Madrileña de Deportes de Parálisis Cerebral para recabar información. La elección final fue La Boccia, una actividad deportiva específica que posibilita la participación de jugadores con altos niveles de discapacidad física, en concreto para personas con parálisis cerebral.
Esta actividad fue progresando, generando intereses, modificando actitudes positivamente y creando expectativas en los deportistas y sus familiares, por lo que se hizo necesario ampliar el tiempo de dedicación y sacarla del ámbito escolar ocupando el tiempo libre, convirtiéndola auténticamente en una actividad de ocio. Entre todos (profesionales, alumnos y familiares) contribuyeron a la creación del Club Deportivo Infanta Elena en el curso 98/99.
El objetivo principal sigue siendo la integración social de nuestros asociados a través del deporte. Mediante la promoción de la Boccia, aumentamos la libertad de las personas que tienen una discapacidad, promovemos la independencia y ayudamos a descubrir, tanto a ellos como a sus familiares, su potencial social, mental y deportivo.
Los objetivos generales a medio y largo plazo son los siguientes:
- Divertirse con la actividad que realizan.
- Integrarse progresivamente en un entorno lúdico y deportivo de especial interés en la vida de las personas.
- Desarrollar habilidades de relación en un entorno propicio.
- Adquirir autoestima positiva y una percepción más satisfactoria de la vida.
- Aumentar la confianza en las propias capacidades personales.
- Fomentar la autonomía personal, al aumentar la confianza en si mismos, adquiriendo más capacidad de fijar las propias metas.
- Establecer relaciones sociales más igualitarias y satisfactorias.
- Afrontar compromisos responsablemente (asistir a las competiciones y los entrenamientos)
- Afrontar la competición (problema) con una actitud de confianza personal.
- Aprender a utilizar y a valorar las actividades de ocio y tiempo libre.
- Adquirir autonomía a través del conocimiento de sus posibilidades.
- Valorar los éxitos y los intentos y premiar la participación.
- Compartir las responsabilidades y los éxitos entre los componentes del equipo.
- Reconocer la colaboración de los técnicos y compartir los éxitos
- Planteamiento de metas deportivas asequibles.
En la actualidad, el club ha ido evolucionando en los casi 10 años que lleva funcionando. Es un club abierto a cualquier deportista que quiera practicar la Boccia. De los once deportistas que comenzaron, cinco continúan en el equipo y tienen más de 27 años. Todos han crecido y madurado y en ello algo ha contribuido su condición de deportistas, sintiéndose todos componentes de un grupo social y arraigados en él. Han obtenido éxitos deportivos a nivel comunitario y nacional y el club al que pertenecen está muy considerado en el ámbito territorial.
En la actual temporada, somos implicadas en la práctica deportiva entre:
- 12 deportistas federados
- 3 deportistas infantiles
- 8 técnicos federados y 1 árbitro
- 8 colaboradores no federados
Todos los técnicos y colaboradores son voluntarios que dedican de forma solidaria su tiempo de ocio a ayudar en nuestros entrenamientos y competiciones, con un alto grado de implicación. Además están las familias que han aprendido a respetar los intereses de sus hijos y a concederles autonomía en las decisiones, colaborando también en la gestión de nuevas actividades.
Aunque la actividad fundamental es la práctica deportiva adaptada y la competición, los intereses de los componentes han ido creciendo, igual que su autonomía en la toma de decisiones y por ello han ido iniciándose otras actividades nuevas que complementan el abanico de posibilidades de vivir el ocio, aprovechando los recursos humanos con los que contamos.
Una de las características más importantes del club es la Escuela Infantil “la cantera”. En el año 2002 se inició lo que llamamos la Escuela Infantil incorporando niños a partir de seis años con Parálisis Cerebral.
En el club tenemos muy presente que además del deporte, nuestra formación tiene que ir más allá de nuestros entrenamientos y campeonatos. Es por esta razón que se organizan diversas actividades sociales y festivas, como comidas y cenas al comienzo y al final del curso y en Navidad. También se celebran acontecimientos relacionados con los componentes del club, entrega de trofeos, celebraciones de cumpleaños, salidas de “copas” con los más mayores, demostraciones y participaciones deportivas, fútbol y baloncesto son las más solicitadas.
Entre las actividades al aire libre, se encuentran las excursiones y viajes, visitas a centros de naturaleza y ocio ecológico. Deportes adaptados como piragüismo, esquí, pesca.
El club también disfruta de actividades culturales como visitas a museos y exposiciones, asistencia a musicales o conciertos.
Durante estos 10 años hemos ido profundizando en estas cuestiones: ¿Qué pretendemos? ¿Hacia dónde avanzamos? Mientras el club se ha ido configurando en un espacio común de convivencia y solidaridad en el que conviven deportistas y técnicos proponiendo actividades nuevas y repartiendo responsabilidades y posibilidades de crecimiento y disfrute personal. La experiencia obtenida de aquí para atrás, nos reafirma en el hecho de que por medio de la actividad físico deportiva, se actúa directamente no sólo en la salud física de las personas con discapacidad, sino en su equilibrio y salud mental favoreciendo aspectos con las relaciones sociales, la autonomía, el control, …. En definitiva, estamos hablando de incidencia directa en el bienestar personal y la calidad de vida.
..esperamos seguir creciendo todos juntos…